OnlyFans cerró esta semana la venta de una participación minoritaria del 16% a la firma de inversión Architect Capital, en un acuerdo que valoró la plataforma en aproximadamente US$3.150 millones. La operación fue reportada por Variety y Quartz durante los últimos días.
La transacción confirma el enorme crecimiento financiero de la plataforma, que pasó de ser un sitio asociado principalmente al contenido para adultos a convertirse en uno de los negocios más rentables de la economía de creadores digitales.
Según cifras publicadas por medios financieros europeos, OnlyFans generó alrededor de US$7.200 millones en transacciones durante 2024 y obtuvo ganancias antes de impuestos cercanas a US$684 millones, márgenes superiores a los de muchas compañías tecnológicas cotizadas.
La plataforma, propiedad de Fenix International, toma cerca del 20% de los ingresos generados por sus creadores, mientras el resto se distribuye entre millones de usuarios que monetizan contenido exclusivo mediante suscripciones mensuales.
De acuerdo con Reuters, el acuerdo llega pocos meses después de la muerte de Leonid Radvinsky, quien controlaba la mayoría accionaria de la compañía y había explorado anteriormente una venta total valorada en hasta US$8.000 millones.
Analistas consideran que el interés de fondos de inversión refleja cómo la llamada “creator economy” se transformó en un negocio multimillonario. Plataformas basadas en suscripciones, contenido personalizado y monetización directa continúan atrayendo capital privado pese a desafíos regulatorios y reputacionales.
Sin embargo, el crecimiento de OnlyFans también enfrenta presión política. Esta misma semana, legisladores republicanos en Estados Unidos pidieron al Departamento de Justicia endurecer controles sobre plataformas digitales de contenido explícito, incluyendo OnlyFans.
Aun así, el mercado parece apostar a que el modelo de negocio seguirá expandiéndose. El auge global de creadores independientes, influencers y contenido premium por suscripción continúa redefiniendo el entretenimiento digital y la economía de plataformas.

