Nestlé enfrenta presión de inversores que piden la dimisión de su presidente Paul Bulcke tras la salida de dos directores ejecutivos en poco más de un año. La más reciente remoción fue la de Laurent Freixe, a comienzos de septiembre, tras descubrirse que mantuvo una relación sentimental con una subordinada. Según reportes del Financial Times, esta situación se sumó a la abrupta partida de Mark Schneider en 2024, lo que generó inquietudes sobre la gobernanza de la empresa suiza.
Inversionistas como Alexandre Stucki, representante de los accionistas de la familia fundadora, criticaron que Bulcke debería haberse marchado cuando Schneider fue relevado. Bulcke, quien preside la junta desde 2017 y fue director ejecutivo entre 2008 y 2016, había anunciado previamente que planeaba ceder el cargo en abril de 2026. Sin embargo, varios accionistas creen que su permanencia hasta esa fecha daña la confianza y retrasará los cambios necesarios.
El caso de Freixe avivó el debate. Nestlé sostiene que su salida fue consecuencia de una clara violación del código de conducta interno, mientras que los críticos señalan que el manejo interno de la investigación fue defectuoso, con falta de transparencia hacia los accionistas. Las ventas de la empresa han mostrado signos de debilidad, con volúmenes de ventas a la baja en 2023 atribuibles a los aumentos de precio, lo que ha afectado la percepción de rendimiento de la compañía ante los mercados.
Durante la reelección de Bulcke en la última asamblea de accionistas, obtuvo un 84,8 % de los votos, cifra considerablemente menor al respaldo de casi 96 % que logró cuando asumió el cargo. Este descenso en apoyo refleja el creciente descontento interno entre los inversores con su liderazgo y decisiones recientes.
Para analistas financieros, lo que está en juego va más allá de un cambio de directiva: implica una revisión del modelo de gobernanza, del rol del presidente que solía ser CEO antes del mismo cargo, y de la capacidad que tienen los accionistas para influir en decisiones clave. Algunos inversionistas abogan por que Pablo Isla, actual director independiente, asuma el puesto sin esperar la fecha prevista de relevo.
Nestlé respondió diciendo que las salidas de los ejecutivos fueron independientes entre sí y que todas las medidas fueron tomadas de acuerdo con sus protocolos internos. La empresa también asegura que mantiene el compromiso con su estrategia de nutrición, salud y bienestar, aunque reconoce la necesidad de recuperar la confianza del mercado.
El resultado de esta crisis podría definir el clima para corporaciones grandes en Suiza y Europa, donde la buena gobernanza es cada vez más vigilada por inversores institucionales, reguladores y medios de comunicación. Lo que viene será una prueba para Bulcke y para la junta de Nestlé: si implementan cambios significativos que restauren la credibilidad, o si la tensión interna terminará debilitando la marca.


9 Comments
https://shorturl.fm/00rQ2
https://shorturl.fm/qnUlM
https://shorturl.fm/H03ey
https://shorturl.fm/XGk1Z
https://shorturl.fm/fYexR
https://shorturl.fm/p07ZQ
https://shorturl.fm/q2dpK
https://shorturl.fm/CPnvl
https://shorturl.fm/gDemQ