La Casa Blanca aseguró este jueves que la reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario chino, Xi Jinping, fue “muy positiva” y estuvo centrada en fortalecer el comercio bilateral, reducir tensiones económicas y ampliar oportunidades para empresas estadounidenses en China.
El encuentro, realizado en Beijing durante la primera visita oficial de Trump a China en seis años, se produjo en medio de una desaceleración económica global y crecientes presiones sobre las cadenas internacionales de suministro.
Según funcionarios estadounidenses, ambos líderes discutieron posibles acuerdos relacionados con agricultura, energía, tecnología y manufactura. La Casa Blanca indicó además que Trump planteó la necesidad de lograr una relación comercial “más equilibrada y estable” entre las dos mayores economías del mundo.
Durante las conversaciones también se abordaron temas sensibles como los aranceles, las restricciones tecnológicas y el acceso de compañías estadounidenses al mercado chino. Aunque no se anunciaron acuerdos concretos, funcionarios de Washington señalaron que las conversaciones “abrieron un canal constructivo” para futuras negociaciones.
La visita de Trump estuvo acompañada por una amplia delegación de empresarios y ejecutivos de algunas de las compañías más influyentes de Estados Unidos, en una señal clara del interés de Washington por impulsar inversiones y negocios en China.
Entre los empresarios que viajaron con Trump destacan Elon Musk, Tim Cook, Jensen Huang, Larry Fink, Stephen Schwarzman, David Solomon y Jane Fraser. También participaron representantes de empresas como Boeing, Qualcomm, Visa, Mastercard, Meta y Micron Technology.

