El presidente asegura que Teherán ha aprobado conversaciones para cerrar los “puntos finales” de una negociación que busca poner fin a meses de conflicto y tensiones en Oriente Medio.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió este jueves al anunciar la suspensión de nuevos ataques contra Irán y asegurar que Teherán ha aprobado una nueva ronda de conversaciones destinadas a alcanzar un acuerdo definitivo que ponga fin a la escalada militar entre ambos países.
La decisión supone un giro significativo después de varios días de amenazas de nuevos bombardeos y podría reducir uno de los principales riesgos geopolíticos para la economía mundial: una interrupción prolongada del suministro energético procedente de Oriente Medio.
Según Reuters, negociadores estadounidenses e iraníes han alcanzado un entendimiento político preliminar y actualmente trabajan en los detalles técnicos y financieros de un posible acuerdo. Las conversaciones se centran especialmente en la liberación de miles de millones de dólares en fondos iraníes congelados en el extranjero y en medidas para reducir las tensiones en el estrecho de Ormuz.
La noticia llega apenas horas después de que Trump advirtiera que Estados Unidos estaba preparado para atacar a Irán “muy duramente”, elevando la preocupación de los mercados energéticos. Reuters informó que el presidente incluso había considerado aumentar la presión militar sobre infraestructuras estratégicas iraníes para acelerar las negociaciones.
El estrecho de Ormuz sigue siendo el principal punto de fricción. Por esta vía marítima transita cerca del 20% del comercio mundial de petróleo y gas natural. Cualquier interrupción en la zona podría provocar un fuerte aumento de los precios energéticos y alimentar nuevas presiones inflacionarias a nivel global.

