China es actualmente el mayor emisor de dióxido de carbono (CO₂) del mundo en términos absolutos, según datos de organismos internacionales y centros de análisis climático.
De acuerdo con cifras citadas por Reuters, International Energy Agency y el proyecto Global Carbon Budget, China genera aproximadamente el 30% de las emisiones globales de CO₂, superando a Estados Unidos, India y la Unión Europea.
Gran parte de estas emisiones provienen de la generación eléctrica basada en carbón, la industria pesada y el enorme volumen de manufactura destinado tanto al consumo interno como a exportaciones globales.
Sin embargo, analistas climáticos señalan que las emisiones por persona en China siguen siendo inferiores a las de algunos países desarrollados, especialmente Estados Unidos, cuando se analizan datos históricos acumulados y emisiones per cápita.
El gobierno chino ha defendido que continúa invirtiendo fuertemente en energías renovables y tecnologías limpias, aunque expertos advierten que el crecimiento industrial y energético del país sigue dependiendo en gran medida de combustibles fósiles.
La discusión sobre las emisiones chinas continúa siendo uno de los temas centrales en las negociaciones internacionales sobre cambio climático y transición energética.

