Autoridades iraníes habrían retrasado el entierro del exlíder supremo Ali Jamenei por preocupaciones de seguridad, temor a protestas internas y riesgo de nuevos ataques durante una ceremonia pública masiva.
Según reportes de Fox News, Iran International y otros medios, el funeral estatal previsto tras su muerte fue pospuesto mientras el régimen evalúa si puede controlar una concentración multitudinaria en medio de la crisis con Estados Unidos e Israel.
Analistas citados por medios internacionales sostienen que Teherán teme que un funeral de gran escala pueda convertirse en un punto de tensión política, protestas o incluso en un blanco militar.
La demora también ha sido comparada con el funeral de Ruhollah Jomeini en 1989, cuando millones de personas salieron a las calles. En este caso, la falta de una ceremonia similar ha sido interpretada como señal de debilidad interna del régimen.
Hasta ahora, las autoridades iraníes no han ofrecido una explicación clara y definitiva sobre la fecha o el lugar del entierro.

