La empresa de Elon Musk inicia su cotización con una valoración cercana a los US$2 billones y reaviva el apetito de los inversores por las grandes ofertas públicas iniciales.
Wall Street vive este viernes uno de los acontecimientos financieros más esperados de la década. SpaceX, la compañía aeroespacial fundada por Elon Musk, comienza a cotizar en bolsa en una operación que podría convertirse en la mayor oferta pública inicial (OPI) de la historia.
La empresa recaudó aproximadamente US$75.000 millones en su debut bursátil, alcanzando una valoración cercana a los US$2 billones, según información recopilada por Bloomberg y medios financieros estadounidenses. La cifra supera ampliamente los mayores estrenos bursátiles registrados hasta ahora y consolida a SpaceX como una de las compañías privadas más valiosas jamás creadas.
La operación representa un momento decisivo no solo para SpaceX, sino también para el mercado global de capitales. Durante los últimos tres años, las salidas a bolsa se habían desacelerado debido al aumento de las tasas de interés, la inflación y la incertidumbre económica. El éxito de la compañía podría marcar el inicio de una nueva etapa para el mercado de OPI.
Los inversores apuestan por una empresa que ha transformado la industria espacial. SpaceX controla actualmente una parte significativa del mercado mundial de lanzamientos comerciales gracias a sus cohetes reutilizables Falcon 9 y Falcon Heavy. Además, su red de internet satelital Starlink supera los cinco millones de usuarios en más de 100 países, según datos publicados por la propia compañía.
El entusiasmo también refleja el creciente interés por las empresas vinculadas a tecnologías estratégicas. De acuerdo con analistas citados por Bloomberg, muchos gestores consideran que SpaceX combina tres de las tendencias de inversión más atractivas del momento: infraestructura espacial, conectividad global e inteligencia artificial.
La influencia de Elon Musk ha sido otro factor clave en la demanda. El empresario ya lidera algunas de las compañías más influyentes del mundo, incluyendo Tesla y xAI. Su capacidad para atraer capital y generar atención mediática ha convertido el debut bursátil de SpaceX en un evento seguido por inversores de todo el planeta.

