La administración de Donald Trump publicó este viernes una segunda ronda de documentos relacionados con fenómenos aéreos no identificados, en un movimiento que combina demandas de transparencia pública con crecientes preocupaciones de seguridad nacional dentro del aparato militar estadounidense.
Los archivos, difundidos por el Departamento de Defensa y los Archivos Nacionales, incluyen reportes de pilotos militares, memorandos internos y evaluaciones preliminares sobre incidentes registrados entre 2018 y 2024. Aunque gran parte del material permanece parcialmente censurado, funcionarios aseguran que la divulgación responde a una política de “máxima transparencia compatible con la seguridad nacional”.
La publicación llega en un momento de renovado interés político en Washington por los llamados UAPs —siglas en inglés de “fenómenos anómalos no identificados”—, una categoría que el Pentágono adoptó para reemplazar el término “OVNI” y reducir el estigma asociado a los reportes.
Entre los documentos más comentados figura un informe de la Marina que describe un objeto detectado frente a la costa atlántica capaz de realizar “maniobras abruptas sin firma térmica observable”. Otro expediente resume testimonios de operadores de radar que reportaron interferencias electrónicas coincidiendo con apariciones aéreas inexplicadas.
Pese al tono técnico de los informes, la Casa Blanca insistió en que no existe evidencia concluyente de actividad extraterrestre. “No hay indicios verificables de tecnología de origen no humano”, declaró un alto funcionario de inteligencia bajo condición de anonimato. “Pero algunos incidentes continúan sin explicación satisfactoria.”

