La mayoría de las exportaciones de petróleo de Irán se dirigen a Asia, con China como principal destino, según estimaciones de firmas de seguimiento marítimo y reportes citados por Bloomberg y Reuters. Datos recopilados por estas compañías indican que la mayor parte del crudo iraní es adquirido por refinerías independientes chinas, que procesan el petróleo con descuentos frente a los precios internacionales.
De acuerdo con análisis de la Agencia Internacional de Energía citados por medios económicos, China absorbe la mayor proporción de los envíos iraníes, seguida por compras indirectas o intermediadas que también terminan en mercados asiáticos. Parte del crudo es transportado mediante transferencias entre buques antes de llegar a su destino final.
Medios especializados en energía señalan que otros destinos incluyen Siria y, en menor medida, algunos compradores en Asia sudoriental. Estas exportaciones suelen realizarse a través de redes comerciales alternativas y con intermediarios, según reportes del sector marítimo.
Autoridades del mercado energético indican que las exportaciones iraníes continúan fluyendo principalmente hacia Asia debido a la demanda sostenida y a acuerdos comerciales con refinerías independientes. El seguimiento de buques petroleros muestra que la mayoría de cargamentos que salen del Golfo Pérsico tienen como destino puertos asiáticos.

